Nodo de SciFi: El Cartero (The Postman)


En un futuro post-apocalíptico, la unica forma de sobrevivir es suplantar la identidad de un cartero federal

Hacía tiempo que no analizaba un libro en esta sección, entre otras cosas porque tenía la ciencia ficción un poco abandonada por culpa de Canción de Hielo y Fuego (sí, esos libros donde no pasa nada xD). Sin embargo, hace no mucho haciendo zapping me encontré en la televisión la aburrida película de Kevin Costner “Mensajero del Futuro” (The Postman) y, bueno, se que es una película mala, pero siempre me había llamado la atención la historia que subyace tras ella, la reconstrucción de una nación a través de una mentira… y me sorprendí al ver en los créditos finales que estaba basada en una novela homónima de David Brin publicada en 1985 y finalista nada menos que de dos premios Hugo y uno Nébula. Por supuesto en ese mismo instante decidí leerla y, nunca una decisión tan rápida me ha sabido tan bien.

El Cartero narra una situación futurista (curiosamente ambientada en 2011) en la que tras una 3ª Guerra Mundial a base de armas atómicas y un periodo de anarquía de 17 años posterior, los Estados Unidos no existen y su poca población restante se distribuye en aldeas más dignas de la Galia anterior a los romanos que del siglo XXI. Es en este entorno, en el que la tecnología es un bien preciado fruto de un sueño pasado, en el que  Gordon Krantz, quizás el último hombre civilizado del continente, se encuentra, en un desamparo causado por el asalto de unos bandidos, con una vieja camioneta con el cadáver de un cartero de finales de la guerra y sus sacas de correspondencia. Así, Gordon comienza un casi involuntario, e impulsado por la necesidad, periplo por el norte de Oregón utilizando la falsa identidad de cartero de unos supuestos “Estados Unidos Restablecidos” para obtener la hospitalidad de los lugareños.

Como podréis observar los que hayáis visto la película, hasta este punto el arranque inicial es clavado al que protagonizó Kevin Costner. Sin embargo, aquí se acaban las diferencias. Donde la película se convierte en una ñoña historia de amor mal ejecutada, la novela nos narra el viaje del cartero por el alto Oregón, conociendo de primera mano la barbarie a la que la falta de civilización ha dejado paso: ciudades abandonadas, tecnología muerta, sociedades cuasi-feudales en las que el más fuerte gobierna… y cómo el soplo de civilización que los Restablecidos Estados Unidos revive un equilibrio y una esperanza que la gente había dado por muertos.

Por supuesto, en un mundo salvaje como el que presenta la novela, estos actos de paz no podían durar mucho y pronto se encontrarían con el verdadero cáncer que destruyó el país tras la guerra, los Holnistas, seguidores de la doctrina autoritaria, feudal y machista de Nathan Holn; que entienden el mundo como hecho únicamente para los fuertes y disfrutan de la guerra y la muerte. Y a este problema será al que la nueva civilización que está naciendo en los sueños de los habitantes de Oregón tendrá que enfrentarse.

Kevin Costner interpretó a Gordon Krantz en la fallida y ñoña película homónima

Y hasta aquí presento el argumento de la novela, con la esperanza de que os pique la curiosidad tanto como a mí en su momento. Por supuesto, añadir que todo esto se engloba en un marco de ciencia ficción bastante atípico, sobre todo teniendo en cuenta los antecedentes que se pueden tener de la película; en el que hacen aparición supercomputadoras con inteligencia artificial o soldados mejorados con intervenciones quirúrgicas, así como armas orbitales y gran cantidad de fantásticos mitos de la Guerra Fatal que destruyó la civilización.

Añadir, finalmente, lo gratificante que resulta en cierto modo la personalidad del protagonista. David Brin nos presenta a Gordon como la última persona civilizada que existe (aunque a lo largo de la novela esta tesis quedará desmentida), que realmente añora los últimos años del siglo XX y las comodidades que la civilización conlleva. Este hecho, el presentar una mente moderna frente a una barbarie medieval ayuda a identificarse pronto con el cartero protagonista e incluso a plantearse la ética de sus acciones al personificar el espíritu de una nación que no existe a cambio de víveres y comodidades.

El viaje de Gordon por el alto Oregón encierra una novela de ciencia ficción atípica pero gratificante

Así mismo, avisar a muchos de los que puedan leer esta novela que su carácter patriótico es alto, no en vano la historia gira en torno a la añoranza de unos Estados Unidos civilizados; pero personalmente no encuentro este sentimiento negativo en cuanto se identifica más con la pérdida de civilización que con la de una bandera. No obstante, numerosos haters de USA, estáis avisados.

Por último, destacar el debate que, casi al final del libro, se presenta entre la enseñanzas de Nathan Holn y los ideales del propio Gordon, donde el primero desestima la ciencia como un invento para los débiles; mientras el segundo ve en ella el verdadero motor de la civilización. Curioso cuanto menos…

Conclusión: 

Una lectura ligera y recomendable para aquellos a los que les gusten las visiones post-apocalípticas. Una novela que no deja indiferente y realmente lleva a valorar las comodidades de la civilización moderna y el porqué de nuestro mundo.

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  1. #1 por Ambros el 26 noviembre, 2011 - 16:04

    Me sumo a la recomendación. Creo que es una novela fácil de leer pero con unas cuantas ideas que te hacen pensar. A mi me gusto bastante y la he releído alguna vez. Y, por supuesto, es mucho, mucho mejor que la película.

(No será publicado)


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