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Cuando el dolor y el placer van de la mano

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Existen infinidades de fantasías sexuales, relaciones alumno y profesor, tríos o el sadomasoquismo. De hecho, se estima que sólo el 14% de las personas que fantasean con prácticas de sado las llevan a cabo.

Aún hay una cierta vergüenza cuando hablamos de este tipo de fantasías. Es necesario romper tabús, conocer estas prácticas y sus beneficios tanto a nivel sexual como emocional. Algunas personas acuden a putas valencia, lugares discretos, para realizar este tipo de prácticas por el temor al qué dirán.

 

Cuando el dolor se transforma en placer

En la práctica de fantasías sexuales sadomasoquistas, el dolor es el protagonista y se convierte en fuente de placer, se utiliza este para disfrutar de una relación sexual. También se utiliza la dominación y, incluso, la humillación.

El término proviene de la unión de dos palabras: sadismo y masoquismo. El primer término consiste en infligir sufrimiento al objeto de su deseo para acceder al placer por parte de una persona. El masoquismo es lo contrario, consiste en recibir y necesitar de dicho dolor para alcanzar el placer deseado. Por lo que el Sadismo da y el masoquismo recibe.

Si lo traducimos en relaciones sexuales significa que, en la pareja, se establece una relación de dominante y dominado, donde una práctica de violencia verbal y del cuerpo proporciona una satisfacción buscada intensamente.

 

¿Cómo empiezo?

Si sentís curiosidad sobre el sadomasoquismo y queréis probarlo, os damos unas claves, unas prácticas esenciales y básicas para empezar con esta placentera práctica.

 

Privación sensorial

Una práctica sencilla, uno de los mejores modos para iniciarse. No ver y/o no oír aumenta los otros sentidos. Podemos empezar por colocarnos una venda en los ojos y unos auriculares con música. Esto aumentará las sensaciones mientras la pareja acaricia todo el cuerpo hasta llegar a un orgasmo único.

 

Inmovilización

La forma más típica. Para practicar el sadomasoquismo no es necesario recurrir al dolor, para empezar basta con generar una sensación de estar atrapado, sin opción a liberarte. Existen varias formas como un cinturón, esposas, una corbata. Atar manos y pies a la cama sue sin lugar a dudas la temperatura de la habitación y más cuando se acerca tu pareja para practicar sexo.

 

Azotes

A todos nos entran ganas de dar unos buenos azotes. Debemos empezar con solamente una mano y en los glúteos. Es recomendable acaricia primero la zona antes de realizar el primer azote. Con esto conseguimos que la sangre se concentre en el lugar concreto aumentando la excitación. Los que vengan después ya depende de cada uno.

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